La queratosis pilaris, conocida comúnmente como “piel de gallina”, es una condición que se manifiesta con pequeñas protuberancias secas y rugosas al tacto. Suele aparecer en la parte superior de los brazos, muslos y mejillas y, aunque no suele ser una condición grave para la salud, puede generar incomodidad estética o emocional.
Se origina por la acumulación de queratina, una proteína natural de la piel, que obstruye los folículos pilosos formando pequeños tapones. Aunque su causa exacta continúa en estudio, suele estar influenciada por:
Aunque no siempre desaparece por completo, una rutina constante puede suavizarla y mejorar notablemente su apariencia.
Consejo de cuidado: la constancia es fundamental. Los resultados suelen verse con las semanas, por lo que mantener la piel hidratada diariamente es la mejor forma de prevenir que las asperezas reaparezcan.